No hay que envidiar a la gente que consigue las cosas con trampas, porque son cosas sucias e imaginarias... No se puede confiar en personas tramposas, no, no se puede, ¿quien sabe si a parte de mentirme te mienten???
Puede que lo que consigan sean victorias livianas y fáciles, pero después se convertirán en derrotas que pesan como hierro en la mente, y pesará en sus conciencias, jamás sabrán si fueron capaces de conseguirlo limpiamente...
¿Envidia??? en vez de envidia, sentir pena por esas personas es lo correcto, porque necesitan triunfos de mentira, que segundos lugares de verdad... como en la vida hay que saber ganar, también hay que saber perder...
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